Colegio de Comunicadores
Por ello, la libertad de expresión es un derecho que en su dimensión colectiva adquiere la fisonomía del debate político, el acceso a la información pública, el derecho al control de la administración pública, el derecho a saber la verdad, no dejando de multiplicar sus facetas y sus rasgos, ya que si bien inicialmente fue planteado como un derecho político individual, para luego pasar a ser considerado un derecho social, hoy en día se dice que es un derecho de impacto económico cuando se lo discute como derecho de acceso a la información pública.
Es así que en época de campaña electoral lo fundamental no viene a ser lo que se dicen los candidatos sino la capacidad política “desarrollada” por la gente para criticarlos y al final deponer moralmente al candidato que no se hace merecedor de su confianza. Por lo tanto, convendría poner mayor atención en el perfeccionamiento de una legislación que permita la crítica y la discusión política abierta antes que alentar normas de asepsia comunicacional en el desarrollo de las campañas electorales. Evitemos caer en la euforia – o la fantasía – de que la ingeniería jurídica puede controlar el decurso de la realidad y cuándo no corregirla en términos moralistas.
Entonces, la libertad de expresión en campaña electoral no debería estar restrictivamente regulada por el Estado y menos por un gobierno de turno. Pues al respecto de las restricciones de los derechos humanos, y específicamente el derecho a la libertad de expresión,
Y en época electoral el interés social está expresado en la posibilidad de debate político de las propuestas. Al respecto
Y en todo caso, de llegar a ser necesaria, ninguna restricción puede suprimir un derecho humano: “A este respecto debe subrayarse que de ninguna manera podrían invocarse el ‘orden público’ o el ‘bien común’ como medios para suprimir un derecho [1] garantizado por
[1] El subrayado es nuestro.